El copropietario de Absolut poker Brent Beckley, es uno de los once acusados durante del Black Friday, se ha declarado culpable de fraude bancario y de violar la Unlawful Internet Gambling Enforcement Act (UIGEA), la ley de juego de los Estados Unidos.
Beckley, trabajó en el departamento de seguridad de Cereus y fue acusado de crear empresas falsas y de contratar a un procesador de pagos en este caso (Ira Rubin).
Brent fue el primer ejecutivo de una sala en ser acusado luego del Viernes Negro.
Ronald Ellis, el juez de la causa, aceptó la declaración prestada por Beckley, y al haber colaborado con la investigación desde un primer momento, habría logrado una reducción importante en su condena, ya que la pena para este delito es de treinta años de cárcel.
Otro de los implicados, Ira Rubin, también podría seguir el mismo camino que Beckley y declararse culpable para evitar una pena mayor.
Otros de los imputados como Cahd Elie y Jhon Campos tomaron otra postura e intentaron convencer al tribunal argumentando que el póker no es un juego de azar y por lo tanto no se podía calificar al hecho como una violación a la ley.
Por otro lado, se supo desde fuentes internas tanto de Absolute Póker y UB que los jugadores con fondos en ambas salas comenzaran a recibir el pago de sus fondos. Mas alla de la buena noticia para los usuarios la información es escandalosa y seguramente generara polémica, ya que lo que tienen pensado devolver a los jugadores son entre 15 y 20 centavos de dólar por cada dólar en sus cuentas.
Lo que da como resultado que los jugadores recibirían un 15 o 20 porciento del dinero de sus cuentas.
Desde el Viernes Negro Blanca Games, propietaria de la red Cereus que alberga tanto a Absolute Poker como a UB, se había mantenido en total hermetismo respecto de las acciones a tomar luego del cierre y como se haría el reintegro del dinero de los jugadores. Esto es lo primero que logra filtrarse desde el interior de la empresa, pese a ser información extra oficial es un indicador del cierre definitivo de las salas con un plan de pagos verdaderamente vergonzoso.
Estos cifras se harían en forma paulatina aunque todavía no se conocen datos específicos de cómo y cuando se procesaran los abonos.



