Si, desprevenidamente, le preguntaran al lector quienes son los mejores maestros de Poker o a quien recurriría para aprender a jugarlo, respondería, casi con seguridad y sin vacilación: "Litvak y Panno" (y en ese orden, obviamente).
Si el curioso no se conformara con la respuesta y le pidiera que la repensara, probablemente sugiera a Harrigton, Doyle Brunson, Daniel Negraneu, Phil Helmuth o algún otro jugador con algunos méritos mayores que los antes mencionados.
Sin embargo, me parece que ambas respuestas no son las más apropiadas.
No digo que son equivocadas. La voluntad de los primeros o la extraordinaria sabiduría y experiencia de los segundos, ayudan, pero ni por lejos son los verdaderos maestros a quienes se debe recurrir si de lo que se trata es de "saber" de Poker en serio.
Ya lo hemos dicho en numerosas oportunidades: en el Texas Hold'em no hay fórmulas, técnicas, recetas ni sistemas. Hay conceptos fundamentales y estos trascienden lo exclusivamente deportivo.
Aprender a jugarlo es muy fácil pero comprender la verdadera complejidad, amplitud y profundidad de esas nociones no lo es. Conocerlo y poder practicarlo a ese nivel impone tanto o más esfuerzo y dedicación que el de una carrera universitaria.
El Poker es un juego (¡¡¡chocolate por la noticia!!!) que, según se reconoce, consiste en un proceso constante de toma de decisiones, efectuadas bajo presión, en tiempos perentorios y en contextos diversos, y los principales condicionamientos para hacerlo correctamente dependen de muchos factores sustanciales de orden matemático, emocional, psicológicos (propios y ajenos), de gestión financiera (bankroll y stack) y de estrategia y táctica (objetivos planteados y métodos para lograrlos), entre otros.
Todos estos aspectos, plenamente aplicables para situaciones de la vida real, han sido estudiados y siguen siendo abordados por diferentes ramas científicas fundamentales.
Estimado lector, ¿cree que podemos ser exitosos en cualquier juego si no tenemos nociones de su "concepto genérico" y de la multitud de implicancias que éste trae aparejado?
En el siglo XX se desarrolló una ciencia vinculada al tema, la denominada, precisamente: "Teoría de los Juegos".
Su primer postulado es que éstos son modelos de situaciones y pautas que emulan el mundo real (nada más aplicable al Poker) y su estudio inspiró la formulación de teorías y simulaciones matemáticas aptas para ayudar a tomar las mejores decisiones.
Así como la estadística surgió esencialmente para obtener información que permita diseñar tácticas vencedoras en los juegos de azar, la principal orientación de la Teoría de los Juegos se vincula con los comportamientos estratégicos de los competidores.
En el mundo real, tanto en las relaciones económicas como en las políticas o sociales, son muy frecuentes las situaciones en las que, al igual que en los juegos, el resultado depende de la conjunción de decisiones de diferentes agentes.
Se dice que un comportamiento es estratégico cuando se adopta teniendo en cuenta la influencia conjunta sobre el resultado propio y ajeno de, precisamente, las decisiones propias y ajenas.
Muchos campos de la Economía se beneficiaron por las aportaciones de este método de análisis, formuladas por un genio contemporáneo: John von Neumann.
Otra pregunta: si el Poker es un proceso constante de toma de decisiones, ¿alguien puede imaginar que se puede estar en buenas condiciones para hacerlo (por lo menos cuando nos referimos a altos niveles de competencia) si no se ha estudiado o, cuanto menos, aproximado, a la llamada "Teoría de la Decisión".
Quienes han transitado por las Facultades de Ciencias Económicas o de Ciencias Exactas, han tenido la oportunidad de conocer su existencia.
Esta ciencia predica que, conforme aumenta la complejidad del desarrollo, crece también la de las decisiones del ser humano y la de las condiciones en que se toman.
En esa evolución se pasa de las eminentemente instintivas a las resultantes de procesos regidos por el criterio, la información y la racionalidad.
Toda elección meditada se realiza a través de un razonamiento que escoge una entre varias alternativas o acciones excluyentes entre sí que, se presupone, cumple de la manera más eficiente el objetivo planteado.
Para lograrlo se requiere:
1. poder predecir, medir y valorar todas las consecuencias y
2. determinar cuál es la más adecuada y el momento, el lugar y la forma de concretarla
Como se aprecia, las principales materias para la carrera de Poker son variadas y requieren profesores calificados para cada cátedra.
Sugiero algunos, a saber:
Matemáticas: Andréi Kolmogórov (Matemático ruso que desarrolló una base axiomática que supone el pilar básico de la teoría de la probabilidad a partir de la teoría de conjuntos)
Control emocional: Sri Sri Ravi Shankar (Es un líder humanitario, maestro espiritual y embajador de la paz reconocido internacionalmente. Su visión de una sociedad libre de estrés y de violencia se refleja en los cursos de El Arte de Vivir. Autocontrol. Positividad y Manejo del ánimo)
Psicología (delineación del perfil de los oponentes): Sigmund Freud.
Estrategia (Planeamiento de "torneos multimesa"): Genghis Khan (Fue votado como el mejor estratega militar de la historia, pero no dejó nada escrito)
Táctica (elección y concatenación de las jugadas): Pep Guardiola (Reconocido como el mejor director técnico de futbol de la actualidad)
Administración Financiera (manejo del bankroll y del stack): George Soros (Especialista en inversiones y manejo de cartera)
Administración de Riesgos: Peter Drucker (Fue un abogado y tratadista austríaco autor de múltiples obras. Es considerado como el padre del management como disciplina científica)
Computación (manejo de softwares específicos): Bill Gates
Finalmente, propongo como Director de la Carrera a mi amigo, el Dr. Albert (Tito) Einstein, dado que el presupuesto básico y principal del Poker es que "nada es absoluto, todo es relativo".
Como puede advertirse, lograr jugar bien no es un proceso sencillo. Alguien puede creer que esto es una exageración mayúscula, pero no lo es.
Obviamente es un exceso marcado, pero no tan superlativo.
En realidad, lo que pretendo destacar es que con leer algún libro de técnica, ciertos artículos de estrategia o de análisis de manos o con ver torneos en programas de TV para apreciar cómo juegan los "grandes" no llegaremos ni al nivel elemental de conocimiento requerido.
Finalmente, estimado lector, si esto le parece complejo, difícil o lo excede, siga instruyéndose con los exponentes sugeridos al principio de esta nota. Ello no le impedirá adquirir buenos conocimientos, ganar algunos torneos o ser exitoso en mesas de cash, pero de ninguna manera accederá al "saber" profundo ni le garantizará perdurar como buen jugador o llegar a niveles de excelencia.
Además, se desaprovecha la oportunidad de conocer conceptos interesantes e ilustrativos que contribuyen, adicionalmente, a fomentar la cultura general.
Eso sí, lo que probablemente pueda conseguir es escribir columnas intrascendentes en páginas de Internet o libros pretendidamente cómicos.
Escrito por José Litvak, destacado miembro de nuestra comunidad



