La primera oportunidad que tendrás para ser objetivo sobre el desarrollo de tu juego se presenta ni bien cierras tu sesión.
Mientras estas jugando, ya sea poker o fútbol, estarás concentrado intensamente en el juego en sí y no te preocupará la manera en la que estés jugando.
Terminado un partido de futbol, los medios periodísticos se avalanzan sobre los jugadores y los directores técnicos, para ver sus reacciones.
Ellos comparten una visión breve y superficial sobre sus impresiones del partido y como se sienten, pero nunca dan detalles sólidos.
Una vez en los vestuarios, los jugadores hablan entre ellos y tienen más tiempo para analizar lo que fue el partido. Los directores técnicos, también hacen un repaso sobre el desempeño de los jugadores y reveen sus decisiones para obtener una impresión inicial, sobre lo que necesitan mejorar para el próximo juego.
Los jugadores de poker, tienden a concentrarse solo en el dinero ganado o perdido una vez terminada la sesión ya que en definitiva, es lo único que importa a largo plazo y es algo fácil de calcular.
El problema es que debido a la varianza, los resultados económicos de la sesión son de por sí una medida poco confiable a corto plazo para evaluar el desempeño.
Veamos mejores formar de evaluar cómo has jugado:
- Examina como has salido en la toma de decisiones difíciles.
- Estima como influyó la varianza en los resultados.
- Calcula si has cumplido con las expectativas de la sesión. Caso contrario, pregúntate porque no lo lograste.
- Fíjate como te fue en las áreas de tu juego que trataste de mejorar. Hiciste algún progreso?
Texto extraído del libro “Mental Game of Poker”, escrito por Jared Tendler.



